El delito de estafa es uno de los tipos penales clásicos de nuestro ordenamiento jurídico, aunque a menudo es objeto de confusión con otros tales como el de apropiación indebida, empleándose el término estafa, para conductas que realmente no lo son propiamente dichas.

Para poder aproximarnos a lo que realmente es el delito de estafa, con sus propias características, hemos de remitirnos a su regulación en el Código Penal, concretamente en el Art. 248, el cual dice lo siguiente: Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno. A su vez, dicho artículo, establece una serie de actividades que también tienen la consideración de estafa, son las siguientes:

  1. Los que, con ánimo de lucro y valiéndose de alguna manipulación informática o artificio semejante, consigan una transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro.
  2. Los que fabricaren, introdujeren, poseyeren o facilitaren programas informáticos específicamente destinados a la comisión de las estafas previstas en este artículo.
  3. Los que utilizando tarjetas de crédito o débito, o cheques de viaje, o los datos obrantes en cualquiera de ellos, realicen operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero.

Una vez analizado el artículo dónde se encuentra regulado el delito de estafa, podemos sacar la conclusión que para que estemos hablando del mismo, es necesario que una persona con ánimo de lucro y mediante el engaño de entidad suficiente (núcleo del delito de estafa), provoque en otro, un error que le lleva a disponer perjudicialmente de sus bienes, a consecuencia del error señalado y por lo tanto del engaño desencadenante.

El delito de estafa acarrea, una pena variable, de 6 meses a 3 años de prisión, dependiendo de la gravedad de la infracción. Pena de multa de 1 a 3 meses, si la cuantía de lo defraudado no excede de 400.-€. Pudiendo llegar a castigarse el delito de estafa con penas de prisión de uno a seis años y multa de seis a doce meses, para los casos más graves.