A partir del 1 de enero de 2016 para las SOCIEDADES CIVILES (normalmente formadas por comerciantes y/o unión de profesionales) ha variado su régimen fiscal, ya que a partir de ahora deberán tributar por el IMPUESTO DE SOCIEDADES tal como se aprobó en la reforma tributaria de 2014.

Así pues, las “sociedades civiles” dejan de poderse evitar los “mayores gastos y papeleos” que soportan el resto de sociedades mercantiles, y se aproximan casi (o sin casi) a una SOCIEDAD LIMITADA.
En definitiva estas sociedades (Las civiles) pasaran a tributar por BENEFICIOS (sean o no positivos) y los socios de las mismas lo harán por IRPF por la nómina que se asignen.
DEBEMOS SEÑALAR que existe un periodo de seis meses (hasta el 30 de junio de 2016) para disolver la “sociedad civil” y optar por actuar como “persona física” o como sociedad limitada (entre otras figuras) sin que haya una solución genérica.
Problemáticas las habrá y muchas (según sectores y cada caso concreto), por ejemplo el tener que abandonar el “régimen de recargo de equivalencia en el IVA” y hacerlo por el sistema, más complejo del resto de sociedades.
También existirá e problema con los arrendamientos, pues al variar el titular arrendatario los propietarios arrendadores podrán modificar la renta o las condiciones del contrato de alquiler!!!!!

En fin…. “ES LO QUE HAY”,  o sea que RESIGNACIÓN Y ACEPTACIÓN…  La frase contiene un deje de tautología aunque no carece de contundencia