El concepto de responsabilidad civil, lo encontramos regulado en el Código Civil, concretamente en su Artículo 1.902, el cual nos dice lo siguiente: “El que por acción u omisión, cause daño a otro, interviniendo culpa o negligencia está obligado a reparar el daño causado”.

De dicha definición, podemos claramente deducir los elementos que de concurrir conjuntamente, producirán responsabilidad civil, son los siguientes:

  1. Acción productora ilícita.
  2. Culpa del agente.
  3. Ser origen de un daño.
  4. Nexo de causalidad entre la acción-omisión y el daño.
  5. Existencia de un tercero perjudicado.

De manera que la ausencia de alguno de estos elementos ocasionará que no se produzca la denominada responsabilidad civil.

Una vez ya tenemos objetivamente claro la obligación de reparar por parte del agente causante del daño final, existe un concepto del que surgen numerosas dudas, y no es otro que el de la prescripción de las acciones, es decir, la pérdida del derecho que tiene la víctima a que se le repare el daño ocasionado, tal y como establece el Artículo 1961 del Código Civil: “Las acciones prescriben por el mero lapso del tiempo fijado por la Ley”. En relación a la regla especial que rige en el ámbito de la Responsabilidad Civil, se concreta en el Artículo 1968.II del Código Civil de la siguiente forma: “ Prescriben por el transcurso de un año, la acción para exigir la responsabilidad civil por injuria o calumnia y por las obligaciones derivadas de la culpa o negligencia de que se trata en el artículo 1.902, desde que lo supo el agraviado”.

Un aspecto que está muy de actualidad hoy en día es el relativo a los daños corporales, toda agresión ilegítima a  la integridad física y moral es un hecho antijurídico, que determina además de la sanción penal que pueda corresponder, la obligación de resarcimiento de los daños producidos, siendo por ello de gran importancia la fijación del inicio del cómputo de la prescripción, como regla general, la jurisprudencia entiende que hay que estar al momento en que se conozcan de modo definitivo los efectos del quebranto padecido, generalmente es cuando se produce el alta médica, puesto que será a partir de este momento en cuanto se podrá valorar las consecuencias dañosas incluyendo el quantum indemnizatorio.