Una NEGLIGENCIA  es un acto derivado de una FALTA DE CUIDADO o de DESCUIDO al realizar una determinada actuación.
Así pues una NEGLIGENCIA MÉDICA es el acto MAL REALIZADO en el ámbito de la ASISTENCIA SANITARIA.
Como algunos de los ejemplos de producción tenemos las derivadas de ACTOS MÉDICOS o en LUGARES SANITARIOS, por ejemplo INCISIONES QUIRÚRGICAS, LOS PUNTOS DE SUTURA, la MALA ADMINISTRACIÓN de medicamentos, INFECCIONES del sitio quirúrgico.

Los médicos deben actuar siempre de forma PRUDENTE y DILIGENTE.
Una DEMANDA, (normalmente CIVIL), debe establecer las siguientes premisas:

  1. Existencia de un deber de ASUNCIÓN DE CUIDADO y/o TRATAMIENTO del paciente.
  2. Debemos demostrar que el deber fue incumplido, lo cual deberá ser probado por testimonios o informes periciales de un experto o por errores obvios.
  3. Que el incumplimiento del deber de cuidado es la causa de los daños denunciados.

La acción legal a emprender ante una NEGLIGENCIA es de DAÑOS Y PERJUICIOS en contra de quien, o quienes  estimamos que la realizaron.
Ante todo debe determinarse quién es el responsable, así como los responsables del causante directo o sea, incluso sus jefes inmediatos, el hospital o clínica, (por responsabilidad del empleador del demandado principal), incluso los organismos oficiales de los que depende el centro sanitario, por ejemplo el “Institut Català de la Salud” (ICS), etc.
A continuación debemos determinar cuál es el Juzgado más apropiado para presentar la demanda, y preparar MUY BIEN DOCUMENTADA la denuncia, que debe presentarse en un determinado TIEMPO desde la fecha en que se provocó  o la que se descubrió el daño.